C√≥mo inicio todoūüĆĽ

Publicado por Laly García en

Todo comenzó en el negocio de comida de mamá.

Hace poco m√°s de doce a√Īos mi madre emprendi√≥ un peque√Īo negocio de lonches y smoothies. Todas las vacaciones trabajaba con mi mam√° y ella a cambio me daba unas monedas para comprar algunas golosinas o cosas que deseara comprar en ese momento.

Estando yo sentada en la barra del negocio, observaba las bolsas de pl√°stico en forma de camiseta donde mi madre colocaba lo lonches para ser transportados hasta el consumidor final. Al principio pensaba que si se le a√Īad√≠a el n√ļmero telef√≥nico de mi mam√° tal vez la pr√≥xima vez llamar√≠an para pedir m√°s lonches o incluso smoothies.

Esta acción reduciría el tiempo de espera del cliente, el servicio sería rápido y por lo tanto se ahorrarían minutos de espera.

Considerando esto, tom√© el marcador permanente que estaba en el lapicero del local, tom√© las bolsas de pl√°stico y comenc√© a escribir el n√ļmero de tel√©fono de mi mam√°, al final le agregu√© una carita feliz ‚Äúpara que el cliente se sienta feliz‚ÄĚ pens√©.

Y as√≠ fue hasta que complet√© 50 bolsas con el n√ļmero de tel√©fono y la carita feliz. Esto lo hice a la edad de 8 a√Īos, as√≠ que… ya imaginaran con qu√© letra escrib√≠a en ese entonces.

Lo incre√≠ble fue que las personas efectivamente comenzaron a llamar, mi madre extra√Īada por recibir llamadas de n√ļmeros desconocidos, sin embargo la esperanza de vender m√°s hab√≠a aumentado.

Debo admitir que al principio me rega√Ī√≥ por haberle desperdiciado 50 bolsas pl√°stico, despu√©s de ver el resultado que hab√≠a obtenido solo se ri√≥ de m√≠ (o en el fondo tal vez conmigo).

Pas√≥ el tiempo y me dedicaba a observar a las personas, cuando √≠bamos al s√ļper mercado observaba los productos que consum√≠an las familias, muchos de ellos muy extra√Īos y muy poco usuales.

Por estas conductas, fue que me interesó el tema de psicología, me intrigaba el hecho de saber cómo es que funcionaba el cerebro humano.

Por qué tomábamos las desiones que tomábamos, cómo estaban conformados los sentimientos, por qué algunas personas eran más sociales que otras y la pregunta más enigmante de todos lo tiempos creo yo, por qué nos enamorábamos de una persona en especial.

Crecí con la idea de estudiar la carrera de psicología, sin embargo tuve algunas disputas con mi madre por mi elección, decía que era una carrera en la cuál no iba a prosperar, que si quería un mejor futuro buscara otra opción.

En ese momento investigué sobre carreras, tal vez un poco enojada por la opinión de mi mamá, en el fondo sabía que había nacido para algo más que solo dar consultas y escuchar personas.

Investigando me topé con una carrera llamada mercadotecnia.

¬ŅEso no es publicidad? Pens√©.

Investigué acerca de ello y para mi sorpresa la descripción fue exactamente lo que estaba lo que buscando.

Era satisfacer necesidades de alguien, servir a alguien para su comodidad y su bienestar.

En ese momento me di cuenta que lo que hab√≠a hecho hace doce a√Īos atr√°s se trataba de nada m√°s y nada menos que mercadotecnia en sus primeros pasos.

Al principio no me sentía tan segura de haber tomado la desición correcta, sin embargo con el transcurso de la carrera, los proyectos y actividades, me he dado cuenta que realmente esto era para lo que había nacido, para crear, para innovar, inspirar y servir a los consumidores.

Muchas veces como personas no sabemos qué camino tomar, en efecto debemos ser determinantes, el camino ya nos mostrará lo que nos tiene deparado.

Siempre y cuando tomemos la desision con el coraz√≥n, esa vocecita en el interior que nos dice ‚ÄĚs√≠, hazlo.‚ÄĚ

Categorías: Marketing

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *